Volví a contactar con el equipo después de un año para una segunda fase del proyecto. La primera implementación cubría la adquisición de señales de temperatura y presión en un horno de cemento. Esta vez necesitábamos integrar cuatro variables más: caudal, nivel, vibración y pH, todas con registro secuencial a 10 ms por muestra.
Lo que más valoro es que no tuvieron que rediseñar la lógica desde cero. Aprovecharon los módulos existentes y añadieron los nuevos canales con una configuración de prioridades distinta. La puesta en marcha fue más rápida que la primera vez, y los informes de SCADA ya mostraban las nuevas variables al tercer día de calibración.
El único punto que mejoraría es la documentación de los cambios en el buffer de datos. Tuvimos que pedir una aclaración por correo para entender cómo se reordenaban los registros cuando dos señales llegaban en el mismo ciclo. Fuera de eso, la experiencia fue sólida y sin sorpresas.